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SOBRE MÍ

Comparto prácticas simples y nutritivas para navegar la vida con más calma.

MI CAMINO

De buscar flexibilidad a encontrar presencia.

Empecé el yoga en 2019 en un gimnasio, buscando simplemente ganar flexibilidad. Desde la primera clase sentí algo diferente: una calma que iba mucho más allá de lo físico.

Durante la pandemia atravesé una etapa de depresión y ansiedad. Fue el yoga lo que me sostuvo — la práctica en línea se convirtió en mi refugio.

MI FORMA DE ENSEÑAR

El yoga no es para impresionar con el cuerpo. Es para trabajar la mente.

Enseño desde el hatha tántrico, que trabaja con la idea de que no todas las prácticas deberían sentirse igual. Hay días para calmarse y días para despertar algo. Cada clase que doy tiene una cualidad detrás, y al inicio te cuento cuál es y por qué, para que sepas hacia dónde vamos.

Lo primero es que te sientas segura. Físicamente, para saber que nada de lo que hacemos te va a lastimar. Y emocionalmente, para que puedas quedarte con lo que aparezca sin sentir que tienes que esconderlo o resolverlo.

No hay música. Al principio incomoda un poco, y es normal. Pero cuando quitas el sonido de fondo, empiezas a escuchar otras cosas: tu respiración, tu ritmo, tu mente, tus emociones. El silencio no es un vacío, es la herramienta principal de la práctica.

Las posturas son simples. Sostenemos más tiempo del que resulta cómodo, y en ese rato de más suele pasar algo: aparece la incomodidad, y con ella la manera en que reaccionas. La prisa por salir, la negociación mental, la emoción que no esperabas. Sostener te da tiempo de observar cómo trabaja tu mente sin tener que hacer nada al respecto.

Nunca vamos a buscar que la postura se vea de cierta forma. Usamos props —cojines, bloques, una manta, lo que tengas en casa— para adaptar cada postura a tu cuerpo. La versión correcta es la que funciona para ti.

El yoga no son solo posturas, y eso es algo que a mí me tomó tiempo entender. En clase también trabajamos con la respiración como práctica en sí misma, con mantra en voz alta o interno, con mudras, con puntos de contención de energía en el cuerpo que en yoga llamamos bandhas, con algo de filosofía, con meditación, y con prácticas para regular el sistema nervioso según lo que busque la intención de esa clase.

No hace falta que conozcas nada de esto de antemano. Vamos paso a paso, y a veces solo respiramos. Eso también es la práctica.

FORMACIÓN

200h RYT — Vinyasa Yoga 

 

800h RYT — Purna Yoga 

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25h RYT — Yin Yoga

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200h RYT — Tantric Hatha Yoga 

¿LISTA PARA EMPEZAR?

Una clase es suficiente para saber si esto es para ti.

Sin experiencia previa. Sin compromiso. Solo tú, tu tapete y 60 minutos.

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